Eres especial, mágica, única...
Gracias por estar ahí SIEMPRE. Por eso te quiero tanto, por aceptarme como soy, por entenderme, por ayudarme a cambiar, por sacarme una sonrisa, por ayudarme a razonar, por hacerme ser mejor persona, por ayudarme a apoyar los pies en tierra firme, por levantarme cada vez que caigo.
Ya no necesito a nadie más.
Eres tú a quien siempre he querido.